
Con cada smartphone que sacaba HTC o Samsung aparecía la famoso concepto de “iPhone Killer”. Siempre llegaba al mercado el competidor directo del iPhone, el que le iba a desbancar de los primeros puestos de ventas, etc, etc, etc, y al final nada de eso ocurría. Pero el tiempo pasa, los competidores aprenden rápido (o copian) y se acercan demasiado.
Cuando las características de los terminales empiezan a ser similares, con diseños trabajados, funciones muy atractivas al usuario y un precio SIMILAR, las supremacías no se pueden mantener por mucho tiempo. El otro día publiqué un post sobre los rumores que empezaban a aparecer sobre el diseño del iPhone 5 (New iPhone) y hoy voy a hablar de HTC y Samsung, y todo a raíz de que tuve el otro día en mis manos un HTC One X.
No hace mucho, comentaba por Twitter que la pantalla de 3,5′ me parecía más que suficiente y que una pantalla mayor me resultaría muy incómoda de manejar. Nada más lejos de la realidad, el HTC One X tiene una pantalla de 4,7′ y es muy manejable.







